¿Cómo nace el pionono original?

Fue en España donde comenzó la historia de este plato de repostería. Fue concebido allá por el año 1897 y su versión original consiste en un bizcocho bien humedecido en algún jarabe dulce, luego se enrolla y luego se tuesta su corona. Para quien desarrolló este plato, le pareció que asemejaba a la silueta del Papa Pío IX, de allí el nombre.

Es muy probable que el pionono haya llegado a la Argentina de la mano de las olas inmigratorias de principio del siglo XX. Pero como ocurrió con una importante parte de la cocina argentina, esta receta española comenzó su fusión con la enorme mixtura de culturas que el mundo le aportó a este país.

El primero en adaptarse a estas nuevas influencias fue la base del pionono. El pionono argentino surge transformando el bizcocho en un bizcochuelo muy delgado y flexible, de sabor dulce, generalmente el espesor no supera el centímetro de profundidad, esto le da una gran ductilidad para ser arrollado con diferentes rellenos.

Pionono argentino dulce, un clásico navideño

Una celebración navideña que se precie de tal en la Argentina, no puede prescindir de varias versiones del pionono argentino. También está presente en festejos de cumpleaños y toda reunión que amerite tener una buena mesa dulce. Las planchas del bizcochuelo son humedecidas con algún almíbar, que puede o no, contener una pequeña cantidad de licor. Luego los rellenos son a elección, el más tradicional es el de dulce de leche que puede ser combinado con duraznos al natural o frutillas. Un detalle a tener en cuenta es que, al momento de enrollarlo, este de procedimiento debe ser echo con mucha delicadeza para evitar que el bizcochuelo se rompa. Una vez enrollado, el pionono argentino puede cubrirse con un baño de dulce de leche o chocolate. También pude reemplazarse el relleno de dulce de leche por crema chantilly.

 Muchas mamás resuelven con un pionono la visita de los compañeritos de escuela de sus hijos, simplemente rellenan el bizcochuelo con dulce de leche, lo enrollan, lo cortan y a la mesa junto a una humeante taza de café con leche.

El pionono argentino puede llevarse a la mesa entero o cortado en rodajas de uno o dos centímetros de espesor y de esta manera adornar la mesa con esos exquisitos bocados. Este ya es un clásico de la repostería argentina.

Pionono argentino salado, un mundo de entradas

Esta forma de preparar el pionono ha dado lugar a una multiplicidad de variedades que por sí solos constituyen entradas o para ser parte de un exquisito buffet frío.

Para la elaboración del pionono argentino salado, se utiliza el mismo bizcochuelo que para su versión dulce, por lo que estamos en presencia de un plato que logra combinar de manera muy agradable, sabores dulces con salados.

El más tradicional pionono argentino salado consiste en untar el bizcochuelo con mayonesa o queso crema, luego se coloca jamón cocido y palmitos, se enrolla y se corta en finas rodajas. Esta combinación de sabores ha conquistado el paladar de los argentinos y se ha convertido en un clásico de la cocina argentina.

Pero la imaginación para combinar sabores en la elaboración del pionono argentino no reconoce límites. El queso azul, atún, pollo desmenuzado, distintas variedades de verduras pre cocidas como zanahorias, pueden ser parte de la elección para armar un vistoso y sabroso entremés o copetín.

Es muy común que, en celebraciones especiales como casamientos, se reciba a los invitados con una copa y unos bocaditos de pionono argentino salado con diferentes tipos de rellenos

Existen, también, variedades agridulces de este plato, aunque la esencia sigue siendo la del pionono salado. Junto al jamón suele colocarse en el relleno, trozos pequeños de ananá en almíbar, esto les da a nuestros piononos un sabor especial.

Un plato sencillo, económico y vistoso para nuestra mesa

Optar por el pionono argentino, ya sea en sus versiones dulces o saladas, para servir en nuestras celebraciones, nos aporta una gran sencillez, y que en la actualidad los bizcochuelos para elaborar pionono pueden adquirirse en cualquier panadería, supermercado o casa de repostería. Rellenarlos implica una tarea bastante simple y los ingredientes, en la mayoría de los casos son bastante económicos.

El pionono argentino no forma parte de la carta de los restaurantes. Su lugar está reservado para las reuniones familiares, grandes celebraciones o simplemente porque tenemos ganas de saborear este plato de la cocina argentina.