Es el caso de la famosa cerveza Quilmes que en Argentina es toda una institución y, aunque a veces es difícil encontrarla en otras partes del mundo, la marca está definitivamente impresa en la mente de todo verdadero amante del país sudamericano.                   

La cerveza Quilmes es considerada por muchos como el espejo de la multiculturalidad argentina, ya que su historia se remonta a Europa. Todo nació precisamente en Alemania cuando Otto Bemberg decidió dejar su país para desembarcar en la provincia de Buenos Aires, justo en la localidad de Quilmes, un lugar considerado favorable para la producción industrial de cerveza por la calidad del agua disponible y su proximidad a la red ferroviaria que comunicaba con toda Argentina.

En 1888 Otto fundó la famosa Quilmes con la idea que le llevó a emprender el viaje transoceánico: que su cerveza fuera la más importante de Argentina. Así, en 1890, se presentó al público una cerveza efectivamente argentina, pero con alma europea, elaborada con ingredientes 100% naturales y locales, pero con técnicas de fermentación propias de la escuela alemana.

Tras el gran éxito local, llegó el éxito nacional con la apertura de nuevas cervecerías en otras ciudades del país, como Corrientes, Mendoza, Zárate y Tucumán. Quilmes fue inmediatamente apreciado por la mayoría y así comenzó su fama que aún hoy perdura después de más de 128 años de historia.

Hoy en día existen cuatro variedades de cerveza: Clásica, Bock, Stout y Lieber. La marca también es el patrocinador oficial de la Superliga argentina, la máxima división del fútbol nacional, así como de la selección nacional de fútbol.