El nombre de Argentina deriva del latín "argentum" (plata), inspirado en los primeros conquistadores europeos que recibían de los nativos objetos fabricados con el preciado metal como regalo. A partir del año 1600, el alimento básico de la cocina argentina fue la carne, y solo en la década de 1900 los inmigrantes europeos comenzaron a difundir el cultivo de frutas y verduras.

El plato nacional es el asado. Deriva de la costumbre de los gauchos de cocinar la carne, que se ha mantenido hasta hoy.

El noroeste de Argentina, caracterizado por un clima templado, es hoy la zona del pimiento. Los platos típicos son las empanadas rellenas y el locro (un guiso de maíz, carne y verduras).

En la costa, atravesada por grandes ríos, se cultiva la hierba mate, con la que se prepara la infusión que se ha convertido en la bebida tradicional de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay. La cocina de esta zona tiene evidentes similitudes con la de Brasil. Los platos típicos son la mandioca frita y el pastel de choclo (pastel de maíz y carne).

El centro es la zona más influenciada por la migración italiana y española, como demuestran algunos platos típicos de la "cocina porteña" de Buenos Aires: el matambre arrollado y la tortilla de papas.

Tras dejar la bebida en infusión durante unos minutos, se aspira con la bombilla, una especie de pajita metálica, cuyo extremo inferior es ligeramente redondeado y picado. Un puñado de yerba se utiliza para varias infusiones y un solo mate se pasa de invitado a invitado. Dependiendo del nivel social de las familias, el mate puede ser más o menos elaborado.